Después de la tempestad
¿Viene la calma?
Por Eduardo Ramírez Muro
Mercadotecnia, publicidad exactamente… como encontrar la calma en donde vivimos si estamos constantemente en una inundación de propagandas.
Camines por donde camines siempre estas siendo bombardeado a discreción por esos anuncios que van desde un volante que dejan en la puerta de tu casa, hasta los grandes espectaculares que obstruyen la luz del semáforo, al salir de casa pasas por una farmacia en la que hay un gran anuncio de una conocida “pomada” de envoltorio verde que la recomiendan casi para todo, subes al camión y te encuentras con anuncios de restaurantes o cuando te bajas ves restos de propaganda electoral, que mas que dar a conocer propuestas o ideologías te presentan a un producto carente de humanidad.
La mayoría de los espacios públicos más concurridos están prácticamente tapizados. Después de un día agotador llegas a un lugar seguro. Hogar dulce hogar. Un intruso te espera… pero para tu sorpresa recuerdas que tú mismo (valga la redundancia) lo invitaste a pasar, posiblemente con otros fines como el informativo, pero el hecho es que ahí está, ese intruso llamado televisión, llamado internet, ya que el mayor número de ataques se da por estos canales, diciéndote busca esto, compra aquello, pero aun peor: ¡necesitas eso!

Es algo a lo que deberíamos estar muy atentos ya que por desgracia como empieza a haber gente con un poco mas de criterio y no cae tan fácil en las redes de la mercadotecnia, esta se dirige a los niños, a esas esponjas que todo absorben, pero no sólo está destinada a ellos sino que el cinismo es tal que los comerciales en los que se busca crear necesidades a los pequeños están estratégicamente colocados en los horarios “familiares”.
Alguna vez te habías preguntado ¿Qué ven tus hijos, tus sobrinos, tus hermanos? ¿Le prestas la atención necesaria a lo que ven e imitan? ¿Cómo es que podemos ver anuncios de condones mientras pasan “aventuras en pañales”?
Se extiende la más cordial invitación, para que ahora no sólo veamos las lluvia que traen las nubes de los medios masivos de comunicación, sino que también empecemos a analizarlas y a observar detenidamente todo lo que nos rodea.